En resumen
La endodoncia trata el interior del diente (la pulpa) cuando está inflamada o infectada por una caries profunda, una fractura o un golpe. Permite conservar el diente natural en lugar de extraerlo.
El procedimiento limpia, desinfecta y sella los conductos de la raíz. Se realiza con anestesia local y control mediante radiografía digital de baja radiación.
Después de una endodoncia, el diente suele requerir una restauración definitiva o una corona para protegerlo.
¿Cuándo se recomienda?
- Dolor intenso o espontáneo en un diente
- Sensibilidad prolongada al frío o calor
- Caries profundas o fracturas
- Abscesos o inflamación de la encía
Contenido revisado por Dra. Josefa Castro, Endodoncia y Operatoria.
